¿Filosofía de la India?
Carmen Dragonetti
Es muy común oír a personas dedicadas al estudio de la filosofía occidental decir, con toda ligereza y en tono dogmático, que en la India no ha habido filosofía o, lo que es lo mismo, que la filosofía es una ‘creación’, un ‘descubrimiento’ original, propio sólo de Occidente y que tuvo su origen en Grecia.
(…) Para negar en forma general que ciertas concepciones indias son filosofía, habría que llenar, nos parece, dos requisitos imprescindibles.
(…) Primeramente, habría que establecer una definición rigurosa, muy bien delimitada, precisa, de lo que es la filosofía. No creemos que sea ésta una labor particularmente fácil, ni tampoco será fácil conseguir el beneplácito general sobre cualquier definición elegida. De todos modos, antes de aplicar esa definición a las concepciones indias, habría que aplicarla a la filosofía occidental para ver si no excluye con ella del ámbito de la filosofía a la filosofía de determinadas épocas, a determinados autores, a determinadas disciplinas, etc., que, de acuerdo con la definición tradicionalmente aceptada, forman parte de la filosofía. Debemos ser muy cautos en la construcción de la noción de filosofía y en su aplicación a la filosofía de la India para no incurrir en ese riesgo. Pues, por ejemplo, si función de una determinada definición de ‘filosofía’, eliminamos del ámbito de la filosofía al Vedânta, tendríamos que eliminar también -si queremos ser lógicos e imparciales también- a grandes sectores de la filosofía cristiana. Una vez hecha la prueba que indicamos podemos aplicar la definición a las concepciones indias.
(…) El segundo requisito no presenta menos dificultades que el primero. Debemos, en efecto, tener un conocimiento amplio y profundo de las concepciones indias en general. Estas tienen una larga historia, vienen por lo menos desde el siglo VII antes de Cristo y se desenvuelven hasta nuestros días. La especulación aflora en las Upanishads más antiguas y luego cada vez con más vigor va ganando terreno, diversificándose en sistemas, planteándose problemas, dando a éstos diversas y contradictorias soluciones, mostrando una originalidad, profundidad y diversidad que asombran, y dando lugar a una vasta literatura por lo general sumamente técnica –no decimos ‘esotérica’. Para conocer este pensamiento disponemos de la obra expositiva de modernos autores indios, japoneses, europeos y americanos, algunos de los cuales mencionamos más lejos. Pero tenemos que recurrir antes que nada, si queremos que nuestras reflexiones sean de primera mano, a los mismos textos filosóficos de la India, escritos en sánscrito, en pâli, o en ardha-magadhi y también en chino o tibetano, tratándose de aquellas obras budistas cuyos originales se han perdido y de los cuales se conserva sólo versiones en esos idiomas. Desgraciadamente existen pocas traducciones críticas confiables de la mayoría de esos textos, que no son de fácil obtención en nuestro medio.
(…) Cumplidos ambos requisitos lo que queda por hacer es ya sencillo: examinar qué concepciones indias encajan dentro del concepto de filosofía obtenido y cuáles no. Entonces podremos declarar ufanamente, si el resultado es que ninguna concepción india resiste la prueba, que las concepciones indias (sin hacer distingos) no son en rigor filosofía.
(…) Nosotros pensamos que efectivamente muchas concepciones indias no son filosofía, de la misma manera como muchas concepciones occidentales tampoco lo son, pero creemos también que muchas otras concepciones indias sí lo son. Dos clases de consideraciones han creado en nosotros esa convicción.
(…) Primeramente, lo que podríamos llamar el consenso general académico de Europa, Estados Unidos, Canadá, Japón, India, etc. Autores como P.Hacker, H. von Glasenapp, E. Frauwallner, F. Edgerton, K. Potter, K.S.Murty, B.K.Matilal, T.Stcherbatsky, G.Tucci, W.Ruben, B.Faddegon, M.Biardeau. A.B.Keith, J.May, J.W. de Jong, C.Regamey, W.Halbfass, P.Deussen, P.Masson Oursel, J.F.Staal, A.K.Warder, J.Kitayama, O.Rosemberg, E.Conze, S.Dasgupta, S.Radhakrishnan, N.P.Anikeer, D.H.G.Ingalls, C.Bulcke, etc., hablan de la filosofía de la India sin tener ninguna duda de que sus estudios tienen que ver con la filosofía. Y todos ellos conocidos indólogos, son profesores universitarios, versados muchos de ellos en forma notable en las tradiciones filosóficas de Occidente. Para conocer la filosofía de la India y poder hablar de ella es imprescindible recurrir a sus obras.
(…) Podemos agregar a esos nombres otros, no ya de indólogos, sino de especialistas en filosofía occidental, que sin embargo se han liberado del prejuicio de que la India no tuvo filosofía. Tenemos así a E.Bréhier, que en su historia de la filosofía incluyó un capítulo sobre la filosofía de la India a cargo de P.Masson-Oursel; a J.Ferrater Mora, que en su Diccionario de Filosofía, dedica varios artículos a la Filosofía de la India (Filosofía India, Vedânta, Sânkhya, Mîmânsâ, Nyâyâ, Vâishêshika, Yoga, Charvakas, Prakriti y Purusha, etc.); a V.Fatone, cuya obra es de todos conocida.
(…) ¿La teoría de los dharmas, factores de la existencia o elementos de lo existente, considerada como la teoría filosófica más importante del Budismo; las clasificaciones de las diversas especies de dharmas en un intento de encerrar la realidad empírica en un sistema coherente y exhaustivo; la concepción que, en función de la teoría de los dharmas, tiene el Budismo del hombre, según la cual el hombre se reduce a un constante fluir de estados de conciencia sin el núcleo central de un alma eterna e inalterable; la lógica, principal tema de investigación de la escuela Nyâyâ; la discusión en pro y en contra de la existencia del átomo, como elemento último, real e indivisible del mundo, que enfrentó a los atomistas (Vaisheshikas) y a los idealistas budistas (Yogâchâras); las especulaciones acerca de la inexistencia de un inicio para el mundo, de su eternidad a parte ante; la teoría de la shûnyatâ, relatividad o incondicionalidad universal, propugnada por Nâgârjuna y fundamentada en una dialéctica cerrada y en el análisis de la realidad, para citar sólo algunos casos, qué son si no filosofía?
(…) ¿El tratado del gran lógico budista Dignâga, Investigación acerca del objeto del conocimiento, que intenta demostrar, desde una posición idealista, que no puede existir –por imposibilidad lógica- un objeto externo del conocimiento; las Veinte estrofas de Vasubandhu, cuya tesis es la irrealidad del mundo del mundo exterior, concebido como una mera creación de la mente; el libro de Jayanta Bata, Nyâyamañjarî, en que estudia los medios de conocimiento; los Nyâyasûtras de Gautama, que sentaron los fundamentos de la escuela lógica Nyâya, para limitarnos sólo a algunos nombres, qué son si no son obras de filosofía?
(…) Desde luego que así como existen entre la filosofía de la India y la filosofía de Occidente similitudes, así también existen diferencias, como las hay, por otra parte, entre la filosofía de los presocráticos, la filosofía medieval y la filosofía moderna. Es natural que cada época, cada cultura, cada pueblo dé a su reflexión filosófica un matiz particular, siendo diversos los interrogantes propuestos, los postulados últimos a los que se recurre, el valor atribuido a las formas de conocimiento, la finalidad que se persigue, etc. Y en esta variedad del pensamiento humano que desde diversas perspectivas busca incesantemente la verdad, planteándose problemas y buscando explicaciones, radica uno de los valores más altos no sólo de la filosofía, sino de la cultura humana en general. Pero las diferencias que pueden darse no son tan esenciales y profundas como para anular el peso de las similitudes a favor de la utilización del término ‘filosofía’. (…) ”.
(…) Carmen Dragonetti (1983): ¿Filosofía de la India?, en Fernando Tola y Carmen Dragonetti: Filosofía y Literatura de la India, Kier, Buenos Aires.



Es interesante los comentarios de la filosofia de la india,aunque es verdad que no tenemos todo el potencial de abceso necesario.GRACIAS POR LOS APORTES
Comment by HERNAN DARIO QUINTANA VALDES — @ 0